El Narcisismo

Lo que los obreros transculturales deben saber sobre el Narcisismo       

Ronald L. Koteskey

GO International

Descargue esto como un pdf o como un documento de Word

Susana se emocionó cuando se enteró de que iba a servir ¡con Esteban! Él había visitado y hablado sobre su trabajo transcultural en la iglesia de Susana y todo el mundo quedó tan impresionado que decidieron apoyarlo económicamente. Él contó cómo había plantado 5 iglesias prácticamente por su cuenta. Cuando Susana se unió a la agencia, el personal de la oficina principal también habló maravillas del liderazgo de Esteban y lo afortunada que era ella de servir con él.

Sin embargo, después de unas servir unas cuantas semanas a su lado, Susana se dio cuenta que la actitud de Esteban hacia los obreros transculturales era muy distinta de la que todos pensaban. Le gustaba que lo alabaran pero le disgustaba que elogiaran a otros obreros. Era muy amable con los visitantes pero muy crítico con los obreros cuando no había visitas alrededor. Exageraba sus triunfos y menospreciaba el trabajo que otros hacían. Era muy difícil vivir con él. Los demás obreros no se aminaban a reportarlo porque pensaban que nadie les iba a creer. Esteban tenía algunos síntomas de narcisismo.

¿Qué es el Narcisismo?

Los narcisistas son personas que tienen un sentido exagerado de su propia importancia, una profunda necesidad de atención y admiración, relaciones problemáticas y falta de empatía por los demás. Pueden parecer increíblemente agradables y talentosos en ciertas situaciones pero monopolizan las conversaciones y menosprecian a las personas en otros casos. El término proviene de la mitología griega, que cuenta que Narciso se enamoró de su propio reflejo en el agua y quedó atrapado en ello.

Estas son algunas de las características de este tipo de personas:

- Esperan recibir favores especiales

- Reaccionan con rabia o desprecio

- Se aprovechan de los demás

- Requieren constante y excesiva admiración

- Son incapaces de reconocer los sentimientos de las otras personas

- Tienen un gran sentido de auto-importancia y exageran sus logros esperando que se les reconozca como superiores

- Tienen fantasías de éxito, poder o brillantez ilimitados

- Requieren demasiada admiración

- Se aprovechan de los demás para lograr sus propios fines

- Tienen envidia de los demás y creen que los demás tienen envidia de ellos

- No reconocen ni se identifican con los sentimientos o necesidades de los demás

- Muestran conductas o actitudes arrogantes y altaneras

Por supuesto, no todos los narcisistas tienen todos estos síntomas y algunos pueden incluso mostrar otros que no aparecen en la lista pero que igual demuestran su egocentrismo. El hecho de que una persona demuestre algunos de estos rasgos no significa que tenga un trastorno. La mayoría de las personas usualmente no nota estos rasgos excepto las que viven con ellos.

Además de estos, los narcisistas también tienen otro lado más público en el que se muestran amables, eficientes, encantadores y el “alma de la fiesta”. Pueden ser cordiales, graciosos y divertidos. Estas características aparecen al principio de las relaciones y pueden durar mucho tiempo cuando las personas no se conocen bien. Sin embargo, las personas que conviven con los narcisistas conocen su lado oscuro.

¿Aparece el Narcisismo en la Biblia?

Un buen ejemplo de un narcisista en la Biblia es Amán. Este personaje aparece en Ester capítulos 3-7. Estos son algunos de los rastros que vemos en Amán.

- Se enfureció cuando Mardoqueo no se inclinó ante él ni le honró (3:5).

- Buscó la manera de destruir no sólo a Mardoqueo sino a todos los judíos (3:6).

- Se jactó de sus riquezas, de sus hijos y de que el Rey lo honrara por sobre todos los demás nobles y oficiales (5, 11).

- Señaló que él era el único que la reina Ester había invitado a su banquete con el rey y que también invitó al día siguiente (5:12).

- Ninguno de estos hechos le dio satisfacción cuando vio a Mardoqueo a la puerta del palacio del rey (5:13).

- Por sugerencia de sus amigos, hizo construir una horca en la cual hacer colgar a Mardoqueo antes de la cena del día siguiente (5:14).

- Cuando Amán llegó para preguntarle al rey acerca de colgar a Mardoqueo en la horca, el rey le preguntó a Amán de qué forma podía honrar a alguien. Amán asumió que él sería el honrado, así que sugirió entregarle una túnica real a esa persona y un caballo propiedad del rey y rendirle honores en las calles (6:4-6).

Muchos narcisistas alcanzan posiciones de liderazgo como fue el caso de Amán. El rey Jerjes lo honró, lo promovió y le dio un puesto de honor más alto que cualquiera de los otros nobles. Todos los oficiales reales que estaban en la corte del rey se arrodillaban ante él y lo honraban (Ester 3: 1-2).

De la misma manera, los obreros transculturales narcisistas pueden ascender a posiciones de liderazgo. Pueden ser muy exitosos en recaudar fondos, completar proyectos, enseñar la Biblia y hablar en nombre de la agencia. Sin embargo, los obreros transculturales que viven con obreros narcisistas pueden terminar desilusionándose y renunciando al trabajo transcultural. El narcisista no aceptará la culpa por la deserción de sus compañeros pero puede que sí culpe a la oficina principal por enviar obreros “tan pobres” al campo. El obrero “exitoso” (narcisista) podría entonces ser promovido a un puesto de liderazgo en el campo, a un área específica o a un cargo en la sede de la agencia. Esto puede ser algo bueno si es que otros líderes se enteran de cómo es él o ella en realidad.

¿Qué debería hacer?

Un buen ejemplo, donde podemos comenzar a buscar respuestas, es Ester, una adulta e Hija de Tercera Cultura cuya historia encontramos en los capítulos 4 y 5 del libro que lleva su nombre.

- Ella notó que Mardoqueo estaba angustiado y averiguó por qué (4:1-9).

- Aunque al principio se mostró muy reacia, finalmente se comprometió a aceptar su consejo (4:9-13).

- Reclutó un grupo grande para que ayunara por la situación (4:14).

- Luego invitó a Amán a comer con ella y su esposo (5:1-5).

Darte cuenta cuando otros están molestos, preguntar qué les sucede, aceptar un buen consejo, hacer que la gente ayune y ore e invitar al narcisista a una comida son buenos puntos de partida. Y estas son otras sugerencias:

- Recuerda que los narcisistas creen que son “perfectos” y que siempre tienen la razón; por eso, trata de mantener una voz suave cuando hables con ellos. Si levantas la voz podrías comenzar una discusión.

- Vigila el lenguaje corporal de ellos para notar si hubiere alguna advertencia.

- Recuerda que es muy poco probable que estas personas cambien.

- Protege tu propia independencia.

- Recuerda que los narcisistas que se marchan con rabia probablemente regresen con críticas o preguntas.

- Si intentan cambiar tu opinión y te niegas, probablemente se van a enojar.

¿Qué no debería hacer?

Pensemos, ¿qué cosas no hizo Ester?

- Ella no insistió en el tema e invitó a Amán a otra comida al día siguiente (5:6-8).

- En esa segunda comida, ella no se enfrentó a Amán ni le habló al rey. Estaban apenas tomando un trago antes de comer cuando el rey le preguntó a Ester qué quería (Ester 7:2).

- Aun así, ella no pidió la muerte de Amán. Más bien, dijo que si ella había encontrado favor ante el rey y era de su agrado, salvara su vida y la de su pueblo (Ester 7:3).

- Luego, le proveyó información que el Rey no tenía.

Aunque ella y su pueblo estaban en grave peligro, Ester no violó las costumbres de su cultura anfitriona. Las siguientes son algunas otras cosas que vale la pena evitar.

- No esperes que los narcisistas se interesen por ti a menos que quieran algo de ti.

- No esperes que los narcisistas te pidan disculpas. Ellos creen que nunca se equivocan.

- No esperes que los narcisistas entiendan los chistes y las bromas, pero de todas formas cuéntalos para los demás.

- No esperes que los narcisistas limpien para ayudarte, pero ellos de seguro querrán que tú lo hagas.

- No esperes que los narcisistas renuncien a su tiempo por ti pero, en cambio, sí te exigirán mucho.

- No esperes que los narcisistas recuerden eventos de su propia infancia.

- No le digas nunca a un narcisista: “Por favor, ten piedad”. Eso probablemente empeorará aún más las cosas.

- Expresar afecto hacia los narcisistas puede desencadenar una respuesta negativa.

- No adoptes el mal hábito del narcisista de criticar a los demás.

¿Cómo hacer para convivir con un narcisista?

- Una muy buena ayuda se encuentra en el siguiente enlace: https://en.wikiversity.org/wiki/Living_With_a_Narcissist.

Este breve folleto fue escrito por varias personas que viven con un narcisista y en él comparten algunas cosas que les han resultado útiles. Aquí hay algunos ejemplos de lo que ellos recomiendan:

- Cuida tu autoestima.

- Acepta que hay algunas cosas que sólo Dios puede cambiar.

- Protege o recupera una parte de tu independencia.

- Recuérdales a los miembros de tu familia que realmente los amas. Eso ayuda a sanar las rupturas familiares provocadas, con frecuencia, por los narcisistas.

- Aprende a entender al narcisista.

- Aprende a identificar y registrar las señales de peligro como comportamiento controlador, palabras abusivas, aislamiento de la familia y los amigos y control excesivo de las finanzas familiares.

¿Será que los narcisistas alguna vez van a cambiar?

La personalidad narcisista es uno de los trastornos de la personalidad que son estables, duraderos y que se remontan a la adolescencia o a los primeros años de la edad adulta. Es muy poco probable que este tipo de personas cambie incluso con terapia. Los narcisistas creen que no hay nada malo con ellos así que, ¿por qué deberían cambiar? Después de todo, son “superiores” en muchos aspectos porque son inteligentes, exitosos y envidiados por muchos.

Quienes viven con los narcisistas son los que más sufren las consecuencias. Lo mejor es ayudarles a aprender a convivir con ellos y orar por todos los involucrados.